Frases Célebres

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.


A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.


Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente en Él.


El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.


No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.


No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.


Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.


La paz comienza con una sonrisa.


Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Está presente hoy en nuestro mundo?


Su congregación es cada vez mayor. Inicialmente, solo tenía 13 miembros, pero actualmente posee más de 4000 monjas.
En Argentina, las Hermanas Misioneras de la Caridad establecieron su primera sede en Zárate, en 1978. Inicialmente, se cuidaban a ancianos, pero luego se recogieron a unos 50 niños. Más tarde, las seguidoras de la Madre Teresa fundaron otro hogar en Frontera, provincia de Santa Fe, y un centro para madres solteras en la localidad bonaerense de Beccar, cuidando también discapacitados y ancianas. El hogar, dirigido por la hermana Carla, se encarga asimismo de repartir alimentos entre las familias carecientes de la cercana villa de La Cava, con la ayuda de sacerdotes de la zona y de asistentes. Cada fin de año, las hermanas juntan grandes cantidades de alimentos y los reparten, a modo de regalos de Navidad.

Aunque ya hay aspirantes argentinas, todas las misioneras que se encuentran en nuestro país han venido de la India. La orden recibe donaciones privadas y de empresas, pero no son suficientes para su constante labor. Muchas veces deben recurrir a la ayuda de otros centros, principalmente de los Estados Unidos. Uno de los últimos de los hogares de la orden fue fundado el 18 de julio de 1997, en Benavídez, conocido como Hogar Betania. Allí se atiende a enfermos terminales de sida.

El proceso de beatificación de la Madre, comenzó dos años después de su muerte gracias a una dispensa papal para no tener que esperar a que transcurrieran cinco años desde su deceso, como establece el Derecho Canónico.

La reconocida misionera ha inspirado varias conmemoraciones. Fue nombrada patrona en iglesias, y su nombre figura en estructuras, plazas, escuelas, fundaciones u otras instituciones. Hay un espacio conmemorativo y museo que se inauguró en su ciudad natal.
En Albania hay placas, nombres de calles, hospitales,hasta un día en su memoria.

¿Qué le movió hacer eso por los demás?

Al poco tiempo de estar en la orden, fue enviada a la India, para dar clases en uno de los mejores colegios de Calcuta, el St. Marys High School, al que, sin embargo, llegaba un fuerte olor de la miseria de los barrios de chabolas de Calcuta, la ciudad a cuyo nombre quedará para siempre ligado el de la religiosa.

Ese hedor de Calcuta tortura la conciencia de la joven monja, que tras cumplir con sus obligaciones de directora del colegio, recorre las chabolas ayudando en lo que puede. Pero a la vuelta a la comodidad de su colegio, su conciencia sigue turbada y angustiada. Por eso, en 1946 la Madre con sus 36 años recién cumplidos, toma la decisión de dejar su congregación y dedicarse por completo a los más pobres de los pobres, según lo que Dios le había pedido.

"Tengo que dejar el convento y ayudar a los pobres viviendo entre ellos. Oigo la llamada a abandonarlo todo y seguir a Cristo en las chabolas, a fin de servirle entre los más pobres de los pobres. Es su voluntad y debo cumplirla", escribe en aquella época.

Dificultades en su camino.

La vida de Teresa es una historia llega de dificultades y problemas que ella supera con una fe profunda en la voluntad amorosa de Dios.
En un primer momento descubrimos su crisis porque ve que no puede ser como las demás monjas. El Señor le pide algo más y ella busca su voluntad aunque esto traiga consigo la incomprensión de la congregación, pues el ser una monja “fuera de convento” era algo impensable.
Después será la fundación de la nueva congregación,también llena de dificultades e incomprensiones. Luego, muchos otros problemas cuando algunos no les aceptan, o cuando se encuentra con dificultades burocráticas, un donante corrupto, un escándalo de apadrinamiento, la decepción de la asociación fundada para ayudar a la congregación,
etc… Finalmente experimenta la noche oscura por la que todo místico pasa.

¿Qué hizo y cómo lo hizo?


Con el llamado de Jesús, la Madre Teresa comenzará a tener una nueva preocupación en su corazón y consistirá en poder materializar lo que Cristo le ha solicitado, para ello deberá dejar su antigua congregación, para dedicarse por completo a lo que el Señor le ha pedido.
La Madre Teresa fundó una congregación llamada las Misioneras de la Caridad. Su trabajo inicial fue el de enseñar a leer a los niños pobres de la calle.Más tarde la Madre Teresa empezó a ayudar a las personas enfermas de lepra.

El Papa Pablo VI colocó a la congregación de las Misioneras de la Caridad bajo el control del Papado y autorizó a la Madre Teresa a expandir la Orden religiosa en otros países. Alrededor de todo el mundo se abrieron centros para atender leprosos, ancianos, ciegos y personas que padecen del SIDA y se fundaron escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados.

La regla de la orden se basaba en los votos de pobreza, castidad y obediencia, a los que añadía un cuarto que era la promesa de servicio a los menesterosos, en quienes la madre Teresa veía la encarnación de Cristo. Cada día lo comenzaba entrando en comunión con Jesús en la Eucaristía y salía de casa, con el rosario en la mano, para encontrar y servir a Jesús en los no deseados, los no amados, aquellos en los que nadie se ocupaba. Después de algunos meses comenzaron a unirse a ella, una a una, sus antiguas alumnas -con el tiempo su orden logró contar con más de 4.500 hermanas en 133 países en los que manejan casas, escuelas y hospitales para los pobres y moribundos.
Dedicó completamente su vida a los demás con amor y sacrificio, creando seguidores allí donde iba.

¿Por qué hoy es destacada?


Actualmente nos encontramos sumergidos en un mundo materialista, donde lo que importa es la apariencia y el tener más que el otro. Es una constante lucha por alcanzar éxito, dinero y fama. Pareciera que las cosas sencillas van quedando de lado o peor aun, no hay tiempo para preocuparse de “esas cosas”. Pero “esas cosas”, como así las llamamos, son nuestra esencia, ocultas en lo más recóndito de nuestro ser, que nos hacen ver la nobleza que hay dentro de nuestros corazones, o del que está a nuestro lado, nos hace ver cómo aquel noble samaritano es capaz de desviarse de su camino, detenerse y preocuparse por su prójimo que se encuentra en mal estado y llevárselo consigo para curar sus heridas.

Si revisamos la Biblia encontramos claras muestras de ese amor hacia el prójimo -curación de un leproso, sanación a un paralítico, etc.-, y ¿qué mayor ejemplo que Jesús, que murió por nosotros para Salvarnos? Y pensar que muchas veces no somos capaces de ayudar o tenderle la mano a nuestro prójimo.

Calcuta, una ciudad ubicada en el tercer mundo, habitada por millones de personas, donde reina la miseria, las enfermedades, las calles atiborradas de mendigos, leprosos y desamparados, de niños indeseados que son abandonados a su suerte en las calles o en los tachos de basura. Es ese ambiente el que hará que una mujer de corazón noble, se desvié de su camino, para realizar la misión que Jesús ha escogido para ella. Se detendrá, dejará de participar en su congregación religiosa para fundar una nueva y preocuparse de su prójimo: el más pobre de entre los pobres. Nos referimos a la Madre Teresa de Calcuta.

Por esto es destacada hoy en día, por su labor que es poco usual y sirve de ejemplo para todos, pero en especial para los cristianos.

Reseña biográfica




Nacida en Skopje, Yugoslavia (hoy Macedonia), bajo el nombre de Agnes Gonxha Bojaxhiu. Sus padres, Nikola y Dronda Bojaxhiu, eran Albaneses que se afincaron en Skopje poco después de empezar el siglo. Dado que su padre era co-propietario de una empresa constructora, tuvo una infancia acomodada. En 1928 decidió repentinamente convertirse en monja y viajó a Dublín, Irlanda, para unirse a las Hermanas de Loreto, una orden religiosa fundada en el siglo diecisiete. Luego de estudiar en el convento por menos de un año, viajó a otro convento de Loreto en la ciudad de Darjeeling, en el noroeste de la India. En Mayo 24 de 1931 tomó el nombre de Teresa en homenaje a Santa Teresa de Avila, una monja española del siglo dieciséis.

En 1929 la Madre Teresa fue comisionada para enseñar geografía en el colegio secundario Santa María para niñas de Calcuta, al sur de Darjeeling. En un tren, de vuelta a Darjeeling, en 1946, la Madre Teresa sintió la necesidad de abandonar su posición en Santa María para ocuparse de los necesitados en los villorios de Calcuta. Luego de obtener el permiso de su arzobispo, comenzó a trabajar.

En 1948 en Papa Pío XII le dió su permiso para vivir como monja independiente. El mismo año se convirtió en ciudadana de la India. Luego de estudiar enfermería por tres meses con las Misioneras Médicas Americanas en la ciudad India de Patna, volvió a Calcuta para fundar las Misioneras de la Caridad. Como hábito eligió un sari blanco con un borde azul, y una simple cruz abrochada sobre el hombro izquierdo.

La Madre Teresa enfocó sus esfuerzos iniciales en los niños pobres que hallaba en las calles.

En 1952 la Madre Teresa comenzó la tarea por la que las Misioneras de la Caridad son hoy conocidas. Su orden recibió permiso de las autoridades de Calcuta para usar una parte de un templo abandonado de la diosa Kali, la diosa hindú de la muerte y la destrucción. Allí fundó el Hogar de Moribundos Kalighat. Ella y sus compañeras recogieron hindúes moribundos de las calles de Calcuta y los llevaron a este Hogar para cuidarlos durante lo que les quedara de vida.

Hacia mediados de los 50, la Madre Teresa comenzó a ayudar a los leprosos. El gobierno Indio le otorgó a las Misioneras de la Caridad una porción de tierra cerca de la ciudad de Asansol. Bajo la tutela de la Madre Teresa se estableció allí una colonia de leprosos, llamada Shanti Nagar (Ciudad de la Paz). Por su trabajo entre los indios, el gobierno le otorgó el Premio Padmashree (Loto Magnífico) en Septiembre de 1962.

En 1965 el Papa Paulo VI puso a las Misioneras de la Caridad bajo el control directo del papado. También autorizó a la Madre Teresa a expandir la orden fuera de la India. Pronto se abrieron centros para cuidar y tratar leprosos, ciegos, inválidos, ancianos y moribundos en todo el mundo, incluído uno en Roma, en 1968. La Madre Teresa también organizó escuelas y orfanatos para pobres. Los Hermanos de la Caridad, compañeros varones de las Hermanas de la Caridad, fueron creados hacia mediados de los 60 para dirigir los hogares para moribundos.

En 1971 el papa Paulo VI honró a la Madre Teresa con el primer Premio Juan XXIII de la Paz. Al año siguiente, el gobierno de la India le entregó el Premio Jawaharlal Nehru de la Comprensión Internacional. En 1979 recibió su más grande lauro: el Premio Nobel de la Paz. La Madre Teresa aceptó todos estos premios en nombre de los pobres, usando cualquier dinero recibido para fundar sus centros. Para 1990, más de 3000 monjas pertenecían a las Misioneras de la Caridad, ocupándose de centros en 25 países.